martes, 23 de agosto de 2011

A JUAN GUSTAVO COVO BORDA.

Una tarea tardía, en la que pensé: solo se está inventando esto; un caluroso y poco llamativo Sincelejo, unos cuantos osados ambiciosos de la escritura y de sus buenos creadores, formaron una mezcla de esos sabores que hasta las más débiles memorias no olvidan.   Si, la tarea era hacer un cuento con esta foto.  Y solo meses después, cuando creí que no tenía nada mas por escribir, quise saborear de nuevo.

Esa noche se había paseado por la plaza Santa Lucia, llenando las zapatillas de aquella arena rubia, que en algún tiempo, le invadió la razón, para tener la bravura de enfrentarse a aquel animal que amó matar desde niño.  Una que otra manteada al aire frio y solitario de la plaza hizo regresar lentamente el eco lejano de un recuerdo: ¡Ole!  Las luces no vacilaron en encenderse, los gritos de la gente a unísono ole, ole; los claveles cayendo suavemente y el fulgor de ese traje, de ese traje de tantas glorias no cumplidas y el falso brillo de una espada de plástico, quedaron  para siempre encarcelados en una foto, que seguramente cuelga muy  orgulloso de lo que no fue, en alguna de las paredes de sus estudios llenos de libros.

Con mucho cariño, a alguien que ha dado más que la vida a la literatura colombiana.

CAMPAÑA


Como bombas caen tus discursos.
 Una a una tus palabras convencen a todos de la benevolencia de la esclavitud,
y allí entre los aplausos ingenuos que avivan un peor futuro
en un saco lleno de mentiras 
guardas los instantes que nos acercan mas a la muerte.





Lunes a Domingo


 
Página tras página, he ocupado toda la libreta, mi tiempo y cabeza no tienen nada aun.
todo imperfecto vomita mi mano; el orden en las palabras si afecta mi resultado.
 
¡He querido decirlo!, y tan solo, pagina tras pagina he ocupado toda mi libreta.
 
 

MioGrafìa

Mio fue el espacio en algo tan estrecho, pero que aún así nos guarda el puesto, algo que llamamos Mundo, y desde que llegué la etiqueta de un nombre, encabeza las definiciones de lo que soy sin decir realmente nada de lo que me habita y lo que no.
Vida, solo unos pasos contados como años, que nos acercan más a la muerte. Y paso tras paso, a una desdicha inevitable e inesperada, sonreímos, sonreímos sin parar, lloramos y nos aburrimos de la rutina mordaz que en cualquier , momento se nos vuelve vivir.  

Todo es mio, el aire que aún no me arrebatan, la piel que se arrebata o aburre de sentir, el sentido que llora de pesar de piedad o de orgullo, las sonrisas escaladoras de montañas y todo cuanto no se que hago sentir, mio. 
Esta es Mi MioGrafìa, para todos los Lecturadores.